Desde que tenía 20 años he participado en bastantes asociaciones y he trabajado muy cerca de distintos colectivos ya que considero que una de las formas más beneficiosas que existen para trabajar es reunir a un grupo de personas con una causa común y comenzar a luchar por ella.
En los últimos años, por decisión personal -aunque de forma temporal- me he ido retirando de todos los ámbitos de participación para dedicarme a mi familia, ya que, a pesar de ser una experiencia muy buena, hay que reconocer que el mundo de las asociaciones consume bastante tiempo, y al final he convertido mi participación en un acto testimonial, mediante aportaciones económicas a aquellos proyectos que considero que están haciendo algo por el mundo - ¡ánimo para esos médicos sin fronteras! -.
La "crisis" está afectando a las asociaciones de una manera brutal. Aquellos que vivís en Madrid seguro que os habéis dado cuenta de la multiplicación de voluntarios de cualquier asociación intentando "pescar" nuevos miembros en las bocas de metro y en los lugares de paso concurrido.
Ha habido una drástica reducción de aportaciones institucionales a las asociaciones. Las empresas han dejado los temas de Responsabilidad Social Corporativa a su mínima expresión, las subvenciones a proyectos se han visto reducidas y por otra parte, los que las solicitan se han multiplicado.
La situación para el movimiento asociativo es bastante delicada, pero en el fondo y con cierta perspectiva, espero que sea un momento de catarsis, ya que esa falta de financiación pública está llevando a confiar en la sociedad civil el mantenimiento de las organizaciones, que es la única que debía haberlas mantenido.
La financiación pública y aquella que proviene de las empresas ha supuesto una "domesticación" de los postulados de muchos colectivos -hay algunas honrosas excepciones-. Durante años, el movimiento asociativo se ha visto desdibujado por la presión de las Administraciones gracias a las líneas de subvención.
Espero que la sociedad civil recoja el guante, ayude en estos momentos a aquellos proyectos que puedan ser más interesantes (el resto se caerán por selección natural) y puedan pasar esta situación económica tan delicada y por parte de las asociaciones, espero que confíen más en esa masa informe de personas que muchas veces son sus miembros y menos en esos contactos políticos que tienen cara y apellido.









